Esta es una historia de pasión, tradición y un profundo amor por la viticultura. Todo comenzó hace varias décadas en Uruguay, donde nuestros abuelos, emigrantes italianos, plantaron sus primeras vides, estableciendo una conexión con la tierra que ha perdurado a lo largo de varias generaciones.
Hace más de 20 años, nuestra familia decidió emprender un nuevo reto, trasladándose a España en busca de un terroir que reflejase la pasión que sentíamos por el vino. Fue en las impresionantes tierras del Parque Natural Arribes del Duero donde encontramos nuestro nuevo hogar. Aquí, en este entorno único, hemos establecido DOMINIO DE GALLO, donde posiblemente elaboramos algunos de los mejores vinos de la zona de Arribes del Duero, fusionando las técnicas tradicionales con un enfoque moderno y sostenible.
Cultivo artesanal en el corazón de Arribes del Duero
Lo que nos distingue es nuestra dedicación a la viticultura artesanal. Enclavados en el Parque Natural Arribes del Duero, nuestros viñedos se cultivan siguiendo métodos sostenibles que respetan tanto la tierra como las tradiciones locales. Cada vid es cuidada con esmero, utilizando prácticas que minimizan el impacto ambiental y promueven la biodiversidad en la región.
El suelo donde crecen nuestras vides, compuesto de granito y esquisto, es pobre en nutrientes, lo que obliga a las plantas a esforzarse más para buscar agua y minerales. Este esfuerzo se traduce en uvas de alta calidad, con una concentración de sabores y aromas que se refleja en cada botella.
Un proceso de elaboración que honra la tradición
En DOMINIO DE GALLO, seguimos técnicas tradicionales de vinificación que han sido transmitidas de generación en generación, combinadas con un enfoque innovador que garantiza una alta calidad.
La fermentación se realiza con levaduras autóctonas, presentes naturalmente en la piel de las uvas, lo que permite que cada vino exprese la verdadera esencia del terroir de Arribes del Duero. Además, nuestros vinos se embotellan sin filtrar para preservar su carácter natural. Es gracias a este compromiso con la excelencia y la autenticidad lo que da lugar a algunos de los mejores vinos de la zona de Arribes del Duero.